La Fundación Limmat persigue sobre todo prestar ayuda a la autoayuda. Se ha especializado principalmente en la formación de formadores según el lema: «Si enseñas a una persona a que enseñe a otros a pescar, resloverás de por vida el problema de toda su comunidad».
Esto se manifiesta sobre todo en las mujeres de países en vías de desarrollo que, mediante una sólida capacitación, no sólo contribuyen a mejorar económicamente a su familia, sino que, gracias a la autoconfianza que ello les proporciona, logran reforzar la relación de confianza con su esposo, lo que a su vez redunda en beneficio de su familia y de la sociedad. Además, se ha podido comprobar que una mujer que ha aprendido a leer y a escribir no permite que sus hijos dejen de adquirir ese saber.
La capacitación profesional, la formación de formadores locales y la promoción de la mujer constituyen las prioridades centrales.