Una empresa social fomenta el bien común sin perseguir intereses propios y actúa según criterios de eficacia. Tendrá éxito si alcanza todos los objetivos que se ha propuesto, si logra optimizar el beneficio social y asegura que los resultados obtenidos sean durables.
Una empresa social es en primer lugar una organización no lucrativa que fomenta el bien común sin perseguir intereses propios. Pero la organización no lucrativa se convierte en una empresa social cuando mediante sus actividades sociales aspira conscientemente a optimizar el beneficio social. Por consiguiente, lo específico de la empresa social es el beneficio social, es decir, la mejora de las condiciones de vida de los beneficiarios lograda por el proyecto social y directamente atribuible a él. Cuanto más eficazmente trabaja una empresa social, tanto mejor alcanza sus objetivos y tanto mayor es la confianza que le prestan los donantes potenciales futuros. En una empresa social se trata de optimizar el beneficio social, pero manteniendo siempre en el centro a la persona, con sus necesidades y su derecho a la dignidad.
Beneficio social – Empresa social, Juan J. Alarcón, Memoria anual 1999, Fundación Limmat, Junio 2000.
El objetivo de la empresa social es la optimización del beneficio social que se alcanza con los proyectos.
Prioridades y optimización en la cooperación al desarrollo, Juan J. Alarcón – Editorial, Memoria anual 1994, Fundación Limmat, Junio 1995.
Una empresa social es una organización sin ánimo de lucro que promueve el bien común, sin perseguir ningún interés propio, y actuando según los principios de la eficiencia.